martes, 19 de enero de 2016

Grupo Avila. Balance de la Política Exterior durante el año 2015.


I.- Consideraciones Generales

La política exterior adelantada por el gobierno de Nicolás Maduro se concentró en promover un liderazgo personalista con base en el carisma de Hugo Chávez, ingresos petroleros abundantes y la difusión de un proyecto político-ideológico autoritario, anticapitalista y anti occidental.
En 2015, con Maduro como presidente y heredero designado de Hugo Chávez, se evidenció que aquellos elementos fundacionales se han agotado: el líder carismático desapareció físicamente, el financiamiento se ha desvanecido por causa de la caída de los precios petroleros, del despilfarro populista y de una colosal corrupción. El proyecto político ha resultado un fiasco social y económico cargado de serias incongruencias y contradicciones en la práctica.  El año culmina con un rotundo rechazo popular al régimen en las elecciones legislativas del 6 de diciembre, presenciado y constatado por la opinión pública y la comunidad internacional.
El descalabro nacional tuvo su contraparte internacional. Nunca antes el activismo internacional del gobierno había obtenido tan magros resultados. El año 2015 fue de una creciente y notoria pérdida de influencia del régimen en la escena internacional, resultado no sólo de su reducida capacidad de comprar voluntades y de las numerosas polémicas promovidas por el gobierno Maduro hasta con gobiernos afines ideológicamente, considerados “aliados estratégicos”, sino también de cambios en el entorno regional e internacional.
A diferencia de años anteriores, cuando la bonanza petrolera permitía repartir tales recursos para forjar alianzas, consolidar socios y promover el proyecto del socialismo del siglo XXI, los nuevos tiempos provocaron un alejamiento y nuevas prioridades en los antiguos socios y beneficiarios.

II.- Distanciamiento de Gobiernos antes afines

Es evidente el distanciamiento pragmático de las naciones del Caribe en la búsqueda de nuevos benefactores al norte del hemisferio. O la duplicidad del régimen de La Habana, con sus secretas conversaciones para arreglar diferencias con  sus históricos enemigos mientras continuaba explotando económicamente su notoria influencia política sobre la orientación y destinos de Venezuela. Incluso Brasil, el principal “aliado estratégico” del  gobierno, varió el tono de su discurso con respecto a los acontecimientos políticos en nuestro país, y, como pocas veces, planteó críticas ante al comportamiento  antidemocrático del gobierno de Maduro, las violaciones a los derechos humanos y la necesidad de un diálogo con la oposición venezolana.
Otros gobiernos y organismos internacionales - salvo honorables excepciones-, por años renuentes a denunciar la deriva totalitaria del régimen, cuestionaron abiertamente las políticas y acciones adelantadas por Maduro, especialmente en materia de los derechos humanos, vigencia del Estado de derecho y comportamiento democrático. En ese mismo orden, varios ex jefes de Estado iberoamericanos llamaron la atención a las alteraciones del orden constitucional que aquí ocurren. La aplicación a Venezuela de la Cláusula Democrática prevista en la Carta Democrática Interamericana y los Protocolos de Mercosur de defensa a la democracia llegaron a ser públicamente debatidos en el ámbito regional.
Pero no sólo el estado de la democracia y los derechos humanos en Venezuela concitaron la prudencia en las relaciones de otros gobiernos y debilitaron la defensa de la soberanía nacional. Fue el caso de la militarización y cierre unilateral de la frontera con Colombia y  la creación de zonas de excepción. El ataque indiscriminado contra la tradición de integración fronteriza con Colombia con la irracionalidad de la aplicación de dichas medidas no ha resuelto ninguno de los graves problemas que afectan la vida en la frontera: el contrabando, el narcotráfico, la existencia de grupos irregulares, fuerzas terroristas  y paramilitares, y la corrupción entre otros; por el contrario, los ha agravado y ha generado nuevos problemas al deprimir significativamente la dinámica actividad económica y comercial de la frontera.
El consecuente colapso de la economía de frontera y las transgresiones al derecho humanitario internacional causaron alarma y reprobación a nivel regional y mundial. La debilidad institucional de la Cancillería venezolana y la improvisación en el manejo del reclamo de soberanía sobre el Esequibo fue vista como una ocasión por el gobierno de Guyana para provocar una crisis bilateral, desafiar la solidez del Acuerdo de Ginebra y descarrilar el proceso de buenos oficios del Secretario General de la ONU. Las sanciones impuestas por Estados Unidos a un grupo de altos funcionarios involucrados en violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción, así como los procesos de investigación abiertos en dicho país por presuntas vinculaciones de altos personeros con el narcotráfico y lavado de dinero, tuvieron impacto negativo adicional sobre la percepción que la comunidad internacional tiene del gobierno de Venezuela.
La caída del ingreso petrolero de Venezuela y  la imposibilidad de revertir esta realidad, tuvo también en 2015 amplias repercusiones sobre la soberanía nacional y las relaciones internacionales de la República. La práctica de hipotecar el país para financiar, no el desarrollo de la Nación sino el proyecto político del régimen, alcanzó características y magnitudes alarmantes con el endeudamiento con la República Popular China. Las entregas de crudo derivadas de esta deuda han minado gravemente la independencia económica de Venezuela y, combinadas con la entrega territorial que son las concesiones repartidas a aliados del régimen en la Faja del Orinoco, han vuelto a convertir su principal industria en la propiedad de facto de naciones extranjeras. Nunca en los tiempos modernos Venezuela ha estado tan débil ni tan penetrada por intereses foráneos como al cierre de 2015.
III. Multipolarismo

El discurso oficialista pretendía fortalecer el papel los grupos políticos de base, la diplomacia de los pueblos, la democracia participativa, el multipolarismo, el comercio de los pueblos, la visión anti sistema y el cuestionamiento a los liderazgos hegemónicos como los Estados Unidos. Como expresiones concretas del discurso rupturista encontramos: la ALBA,  la Continental Bolivariana, y el apoyo petrolero de organizaciones como Petrocaribe.
En la práctica toda esta plataforma, plasmada como una de las vertientes del llamado Plan de la Patria adoptado por Hugo Chávez y retomada como línea de política exterior por el gobierno de Nicolás Maduro, además de ajena a los intereses nacionales, ha resultado en un dispendio irracional de recursos imposible de mantener y en un creciente marginamiento de Venezuela de los grandes cambios en que la comunidad internacional está embarcada, tanto en el plano político,  económico, humanitario y ambiental.
El “multipolarismo”, idea que pretendía jugar un papel central en el proyecto bolivariano en su intento por fomentar un orden internacional alternativo, enfocado, entre otras metas, en la promoción de los liderazgos emergentes de las potencias intermedias de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica); en el lanzamiento de nuevos esquemas multilaterales y de integración como la ALBA; y en la promoción de movimientos críticos anti sistema como el Foro Social, demostró tener poca sustentación.
Por otra parte la actuación en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU como miembro no permanente a la largo del 2015, se limitó a tratar de frenar los avances de la comunidad internacional hacia un mundo más interdependiente y más corresponsable, más comprometido con la defensa activa de los valores que la ONU representa, haciéndose a menudo portavoz de los intereses de regímenes no democráticos y violadores de derechos humanos bajo el justificativo de la no injerencia en asuntos internos. El “multipolarismo” ha sido así simplemente una excusa para fomentar barreras en la lucha contra las aberraciones cometidas en el mundo contra los derechos humanos y la progresión de los valores democráticos.
El uso recurrente de la diplomacia de los pueblos en el discurso oficial como otro elemento determinante de la política exterior, ha resultado contradictorio en la medida que se ha presentado tanto una marcada tendencia militarista, tanto por la carrera armamentista, como por el papel protagónico de las fuerzas armadas en la conducción de la política; como, al progresivo deterioro en el respeto de los derechos humanos.
IV. Derechos Humanos

Los derechos humanos representa uno de los temas más contradictorios de la política exterior del gobierno. El discurso oficial pregona participación, inclusión, felicidad y, en la práctica nos encontramos con un sistema que violenta los derechos humanos en sus diversas manifestaciones, con la polarización, la exclusión, la criminalización de la protesta, la persecución de la disidencia, el cerco a la libertad de expresión, la censura, las detenciones arbitrarias, la tortura física y psicológica.
El largo inventario de violaciones de los derechos humanos constituye uno de los temas que enciende las alarmas contra el gobierno de Venezuela y ha sido objeto de denuncia por las diversas instituciones que velan por el cumplimiento de esta normativa; al respecto, cabe destacar las denuncias del sistema de Naciones Unidas, en especial en el Examen Periódico Universal y las continuas críticas del sistema interamericano de defensa de los derechos humanos, en especial de la Comisión Interamericana y de la Corte Interamericana de  derechos humanos.

V. Tema Esequibo

Otra de las áreas de la política exterior donde han reinado las contradicciones y los errores son las fronteras terrestres y marítimas de la República. En el 2015, después de, por lo menos, 11 años de abandono de la reclamación y de la defensa de nuestros derechos en la fachada atlántica del Delta del Orinoco, el Gobierno Maduro invirtió  el rumbo y puso el tema del Esequibo en el primer plano de la agenda del Gobierno. El cambio de política tuvo como objetivos evidentes: Tratar de recuperar puntos en el apoyo popular en vista de las elecciones parlamentarias, manipulando el mensaje nacionalista. Distraer la atención del desastre socioeconómico. Poner en dificultad a  la oposición exigiéndole unidad nacional frente a la supuesta agresión de la Exxon, el Imperio y sus “títeres” guyaneses. Calmar y distraer al sector de la FAN preocupado por la reclamación y la defensa de la fachada atlántica.
En la actualidad y según el Acuerdo de Ginebra de 1966, el Secretario General de la ONU, debe decidir si mantener el procedimiento de buenos oficios, como lo solicita Venezuela, o escoger algún otro de los mecanismos de solución pacífica de controversias previstos en el art.33 de la Carta de la ONU, como lo reclama Guyana.
Ante este delicado tema, el Grupo Ávila es de la opinión que el gobierno debería nombrar, con urgencia, un negociador-facilitador por Venezuela a tiempo completo, asistido por un equipo de funcionarios y apoyado por una comisión de expertos; reafirmar públicamente que la salida libre al Atlántico no es negociable, reclamar enérgicamente cualquier violación del statu-quo en el territorio esequibo  y en su zona de proyección marítima, mantener el patrullaje tradicional de la Armada en nuestra fachada atlántica;  buscar un gran consenso nacional, a través de la consulta y el diálogo con los diversos actores nacionales, para explorar los caminos más convenientes para avanzar en nuestra reclamación; y defender internacionalmente la justicia de nuestra reclamación, nada de lo cual fue cumplido con propiedad y continuidad en el 2015. 
VI. Soberanía


Paradójicamente, el manoseado argumento de la defensa de la soberanía contra supuestas amenazas externas, principalmente del “imperio” y sus aliados, fue un reiterado manejo propagandístico del gobierno.  En realidad, en este año, hay sobradas razones para calificar de negligente las actuaciones internacionales del gobierno en esta materia. Citemos tan sólo dos ejemplos: la dependencia económica ante China y la dominación e influencia de Cuba. Con respecto al primero ya hemos señalado en párrafos anteriores la peligrosa dependencia financiera; y en cuanto a lo segundo ya no sólo se trata de la afinidad ideológica con La Habana sino la entrega del control de sectores sensibles en materia de defensa y seguridad. Por último, y no menos importante, está el caso ya comentado de Guyana, país al cual con negligencia  manifiesta se le ha permitido desconocer las bases jurídicas del proceso seguido hasta la fecha y llevar adelante  el otorgamiento de concesiones de exploración a un consorcio petrolero chino-estadounidense, no sólo en áreas submarinas de la zona en reclamación, sino hasta en la fachada atlántica del Delta del Orinoco, incuestionablemente venezolano.
Con tales antecedentes, mal puede un gobierno calificarse de defensor de la soberanía nacional.

VII. Comercio e Integración


Otro de los temas donde se aprecian las contradicciones de la política exterior bolivariana tiene que ver con la inserción en la economía mundial y, en particular en los temas del comercio y la integración económica. En el discurso inicial el proceso bolivariano pregonaba la integración regional como una bandera fundamental, pero con una dura crítica al libre comercio y la integración comercial que se había desarrollado en la región desde la década de los sesenta. En el nivel discursivo propone, sin mayores precisiones, el comercio de los pueblos y la nueva integración satanizando el libre intercambio y sin valorar sus bondades en la generación de empleos, inversiones y bienestar social.
Como resultado del falso discurso en la práctica, se dispuso el retiro de la Comunidad Andina y del Grupo de los Tres y la incorporación como miembro pleno del Mercosur, sin promover las transformaciones necesarias para lograr mayor equidad y participación en el comercio internacional. Entre las contradicciones se aprecia que la dura crítica al libre comercio y a la integración comercial, no considera sus beneficios en estímulos a la producción y la productividad, diversificación e incremento de las exportaciones, generación de empleo y del bienestar social.
Es cierto que en la dinámica de la integración económica se requiere de importantes ajustes que permitan una mayor participación de los diversos sectores y la consolidación de mecanismos que permitan garantizar mayor equidad para los sectores más débiles, pero la crítica desproporcionada sin la reingeniería de las instituciones ni la generación de nuevas alternativas más eficientes, termina en un discurso vacío que se agota en el tiempo. Por otra parte, debemos destacar la incoherencia de la crítica que cuestiona el libre comercio de las zonas de libre comercio en los esquemas de integración económica, pero, en la práctica los países miembros de la ALBA han utilizado el libre comercio cambiando su nombre por el comercio de los pueblos sin establecer los mecanismos jurídicos que sirvan de equilibrio y equidad como las normas de origen, las salvaguardias comerciales y la solución de controversias.
La incorporación en el Mercosur amerita una reflexión aparte por las serias contradicciones que el gobierno muestra al concretar el ingreso. Éste obedeció a razones fundamentalmente político-ideológicas, y a que en ese bloque comercial predominaban gobiernos afines. La contradicción señalada se evidencia palmariamente entre las normativas suscritas de libre comercio, apertura de mercado y respeto de los derechos humanos vigentes en el Mercosur, y la posición ideológica del gobierno venezolano actual, contraria a tales principios.
No obstante, aquel ambiente de “cohesión ideológica” se deteriora con la salida del Presidente Lugo en Paraguay, el debilitamiento del partido de los trabajadores en Brasil, la prudencia política del Presidente Tabaré Vázquez en Uruguay, y el triunfo del Presidente Mauricio Macri en Argentina que conlleva el final de la hegemonía de los Kirchner.
Con un Mercosur tratando de retomar sus bases técnicas, económicas y comerciales vigentes en sus acuerdos fundacionales, las contradicciones con el Mercosur se incrementan, lo cual pudiera llevar al gobierno venezolano a un eventual retiro del bloque.

VIII. Medio Ambiente

En el tema ecológico también podemos apreciar las contradicciones de la política exterior bolivariana. En sus inicios la ecología se presenta como uno de los temas banderas del proceso, el falso discurso de presentar a la revolución como la antítesis del consumismo capitalista, o el nuevo paradigma de la transformación ecológica; empero, en la práctica la realidad, como en todos los países autoritarios es bien distante del discurso. El poder pretende controlar toda la economía y lo ecológico no constituye tema de atención. En esta tendencia se inscribe la eliminación del Ministerio del Ambiente, el creciente desinterés por cualquier restricción ecológica para el desarrollo de sus planes de control y dominación económica, y el bajísimo nivel de actuación de Venezuela en la Cumbre de París sobre el cambio climático.  
IX. Desprofesionalización del Servicio Exterior


Por otra parte, hay que destacar que el factor humano responsable de hacer y promover todo lo concerniente a la política exterior del país es causa fundamental del descalabro aquí descrito.
Sistemáticamente se ha ido desmantelando, y por ende desprofesionalizando, todo el equipo principal de funcionarios responsables de nuestra Cancillería. En lugar de planificar y ejecutar una Política Exterior de Estado, cada vez más se ha hecho una Política Exterior del Gobierno de turno, y peor aún, del Partido en el poder. Para ello fue necesario deshacerse paulatinamente de más de 300 calificados diplomáticos, en su mayoría egresados de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela, los cuales han sido sustituidos generalmente por personas ideológicamente identificadas con el actual régimen, pero con baja calificación profesional y técnica en la materia internacional.
A ello se agregan otros factores negativos: el nepotismo, la creciente militarización del personal del Servicio Exterior y el trato displicente al Cuerpo Diplomático acreditado en el país.
Importantes logros del pasado, en especial los Concursos de Oposición para el ingreso de profesionales bien formados, han sido eliminados, y la Academia Diplomática Pedro Gual es utilizada cada vez más con fines ideológicos, desdeñando así los intereses reales del país.
La Ley del año 1962 que regulaba al Servicio Exterior fue derogada en 2001 y luego de varios cambios se estableció que absolutamente todos los funcionarios diplomáticos de la Cancillería sean de libre nombramiento y remoción, desapareciendo de hecho la carrera diplomática.

X. Punto de inflexión

Las elecciones legislativas del 6 de diciembre fueron un punto de inflexión para la comunidad internacional que, alarmada por la situación de Venezuela, volcó su atención en el seguimiento a este proceso. Más de 100 invitados internacionales presenciaron en Caracas estos comicios y muchas organizaciones advirtieron sobre el desequilibro con el cual se desarrollaron los comicios.
Como pocas veces, la comunidad internacional siguió cuidadosamente esta campaña electoral. Los llamados formulados por el liderazgo opositor en el sentido de contar con  una observación internacional independiente,  calificada y con protocolos de actuación reconocidos, fue respaldada por incontables declaraciones del exterior que incluyó una reacción sin precedentes del Secretario General de la OEA, quien en una extensa comunicación dirigida al Consejo Nacional Electoral, se refirió a la ausencia de garantías en el proceso electoral al tiempo que advirtió sobre los notorios desequilibrios e inequidades que impiden que el proceso sea libre, transparente y confiable.
Al cierre de 2015, los resultados de las elecciones legislativas no sólo cuestionan el modelo chavista en su vertiente interna sino que ponen en entredicho sus principios y metas a nivel internacional.

Comentario final
Ante tantos desarrollos contrarios al interés de la nación que se evidenciaron a lo largo del 2015, resulta fundamental una profunda revisión de la política exterior para lograr una política de Estado con la participación de la sociedad sin discriminaciones y para el beneficio de todos.  La vertiente internacional del mal llamado Plan de la Patria evidencia como pocas el desvarío integral que compromete la integridad, el desarrollo y la seguridad de la República.
Caracas,  enero 2016

El Grupo Ávila, creado en mayo de 2005, está integrado por: Milos Alcalay; Pedro Pablo Aguilar; Rodrigo Arcaya; Félix Gerardo Arellano; Erik Becker Becker; María Teresa Belandria; Carlos Bivero; Jocelyn C. Henríquez Schemel; Guillermina Da Silva; Sadio Garavini Di Turno; Fernando Gerbasi; Beatríz Gerbasi de Drastrup; Edmundo González Urrutia; Rafael Hernández; Emilio Nouel; Rosario Orellana Yépez; Alexandra París Parra; Norman Pino De Lion; Adolfo P. Salgueiro; José Ramón Sánchez; María Teresa Romero; Maruja Tarre; y Adolfo R. Taylhardat.




martes, 27 de octubre de 2015

Nuevo video: Fiscal Nieves revela cómo planificaron encarcelar a Leopoldo López antes del 12F



El fiscal acusador del caso de Leopoldo López, revela cómo el Gobierno planificó el encarcelamiento del dirigente de Voluntad Popular, incluso antes de los hechos ocurridos el 12F, hechos por los cuales se le condenó a casi 14 años de cárcel
El ex fiscal Franklin Nieves, uno de los acusadores del dirigente político Leopoldo López, revela que recibió órdenes de Joel Espinoza, entonces director de actuación procesal del Ministerio Público, para detener a López el 10 de febrero de 2014, o sea, dos días antes del 12F cuando sucedieron los hechos por los que condenaron al dirigente de Voluntad Popular.
Según explica en un video exclusivo obtenido por Runrunes, que el plan era ir hasta San Cristóbal a detener a López. Pero indicó que el dirigente de VP no pudo viajar al Táchira, porque “su vuelo fue cancelado”. Ese día (10 de febrero 2014) López denunció que el Instituto Nacional de Aerónautica Civil y la Guardia Nacional paralizaron el vuelo para evitar que él viajara. El siguiente video muestra cómo sacaron a López del vuelo de Conviasa.
Una fuentes reveló que la decisión de cancelar el vuelo molestó al entonces director del Sebin, general Manuel Gregorio Bernal Martínez, quien tenía todo listo para detener a López en el estado andino.
Nieves explica que posteriormente, el 12 de febrero de 2014, fue citado por Joel Espinoza, director de Actuación Procesal del Ministerio Público, a la sede del Sebin.  Allí, Martínez Bernal, director del cuerpo de seguridad, le ordenó al fiscal Nieves solicitar cuatro órdenes de captura contra las siguientes personas: Leopoldo López, Carlos Vecchio, Iván Carratú Molina y Fernando Gerbasi.
Bernal Martínez fue uno de los siete militares de alto rango contra los que el presidente de EE UU, Barack Obama, firmó sanciones que incluían la prohibición de entrada a ese país, y el congelamiento de bienes en su territorio.
Nieves reveló el viernes 23 de octubre, a través de un video publicado en La Patilla, que había sido presionado y obligado a manipular pruebas para que López fuera condenado por la jueza Susana Barreiros. En esa publicación, el fiscal, ahora destituido, prometió un nuevo video donde explicaría la información difundida.
“Decidí salir con mi familia de Venezuela en virtud de la presión que estaba ejerciendo el Ejecutivo nacional y mis superiores jerárquicos para que continuara defendiendo las pruebas falsas con que se había condenado al ciudadano Leopoldo López”, afirmó el fiscal en el  video.
NOTA: Las opiniones expresadas por el ex fiscal Franklin Nieves en este video son a título personal. Runrun.es sólo asume la difusión de esta información, considerando la importancia de las declaraciones y la relevancia del caso. No podemos dar fe de la veracidad de su testimonio.

lunes, 25 de mayo de 2015

Elecciones en España

Fernando Gerbasi


El pasado 24 de mayo de 2015, los españoles concurrieron a las urnas para elegir y renovar autoridades en 13 comunidades autónomas, en las ciudades autónomas  de Ceuta y Melilla y en 8.119 municipios.

Los resultados arrojan una derrota importante del Partido Popular (PP) que pierde la mayoría que le permitía controlar 11 comunidades, un número importante de ciudades como Madrid, Valencia y Sevilla y 3.771 municipios, al pasar del 37,54% que obtuvo en las municipales de 2011 al 27,03%, en estas elecciones. Ciertamente no es el único perdedor. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) pasa del 27, 79% en 2011 al 25,03%, actualmente. Aunque la pérdida es menor, no es menos cierto que dependerá de otras fuerzas de izquierda para poder gobernar al ser la primera fuerza política solamente en Asturias; en el resto y donde quedó como segunda fuerza tendrá que pactar.

El universo político español se fragmenta al aparecer nuevas fuerzas políticas que llegan con clara intención de quedarse, e incluso arraigarse aún mas en la conciencia ciudadana, como es el caso de Podemos y Ciudadanos. Esta última se convierte en la tercera fuerza política municipal. Además, hay un conjunto de fuerzas sociales, movimientos de izquierda radical así como nuevos movimientos regionales contestatarios que irrumpen en la escena política, como es el caso en Barcelona y en Galicia.

Todo lo anterior nos permite asomar rápidamente unas primeras conclusiones:

a)     El PP se desploma pero sigue siendo el primer partido español.
b)   El PSOE no obtuvo los resultados que esperaba y tendrá que trabajar mucho para convencer a los ciudadanos que representa una alternativa real de poder al PP, en las elecciones parlamentarias que han de tener lugar, casi seguro, en la primera quincena del próximo mes de diciembre.
c)    El bipartidismo, que ha dominado  la escena política durante casi todo el período democrático español  –incluso se puede decir que desde 1991-, se deteriora severamente al pasar del 65%, que representaba en el 2011, al 52% en el día de hoy.
d)   Podemos y Ciudadanos llegaron para quedarse y para disputar la Presidencia del gobierno, muy especialmente Podemos.
e)    Los españoles votaron tomando en cuenta los escándalos sobre la corrupción que han dominado el debate público durante los últimos años. Igualmente, porque un número muy importante de españoles sigue sufriendo el paro y los nefastos efectos de la crisis económica.
f)     Profundamente relacionado con la anterior está la actitud asumida por el PP de insistir en haber salido de la crisis y por tanto no escuchar las demandas de los ciudadanos. Ciertamente los datos macroeconómicos son positivos y señalan que se va por la senda correcta pero aún falta mucho y muchos años para que la crisis se supere, particularmente cuando el entorno europeo aún sigue siendo frágil. Además, hay que rescatar las políticas de bienestar social que tanto bien trajeron a la sociedad española en su conjunto.
g)    España entra en un nuevo ciclo político en el que prevalecerá el diálogo entre los distintos partidos para poder gobernar, lo que se traducirá en consensos y pactos. Hay que observar con atención todo el proceso negociador que se llevará a cabo durante las próximas semanas y hasta mediados de junio, y será a partir de ese momento que se sabrá quiénes y con quién gobernará en las comunidades y municipios.
h)   Importantes ciudades como Madrid y Valencia, en las que el PP gobernó durante los últimos 24 años pueden pasar a ser gobernadas por alcaldes de izquierda.
i)     Barcelona cae en manos de la izquierda, lo que se traduce en una gran derrota para el nacionalismo soberanista de Artur Mas a pesar de que su partido Convergencia y Unión fue el mas votado en Cataluña.
j)     La cohabitación se hará presente en algunas regiones como es el caso de la Comunidad de Madrid, donde la presidencia seguirá en manos del PP y la Alcaldía de Madrid que pasará a manos de Ahora Madrid, formación que lidera la jueza Manuela Carmena y que está integrad por un conjunto de fuerzas sociales pero entre las que destaca la presencia de Podemos.

La principal conclusión es que la democracia española sale fortalecida de este proceso electoral pues existe alternancia, renovación y aparición de nuevos actores políticos, elementos esenciales de cualquier democracia. Además, el diálogo, elemento fundamental de la democracia y la convivencia en paz, se hará mas presente y mas necesario que nunca en una España con un espectro político bastante fragmentado.

25/05/2015.

sábado, 18 de abril de 2015


Grupo Ávila





Tras décadas de tensiones diplomáticas, los Estados Unidos y Cuba han puesto fin a sus antagonismos con un mensaje y ejemplo alentador para la región, dando inicio así a un nuevo ciclo en sus relaciones bilaterales, las cuales estarán sujetas a la negociación de asuntos de fondo aun por resolver, tales como el levantamiento del embargo, potestad del Congreso de los Estados Unidos, y el cese de la persecución de la disidencia, la democratización y la vigencia de los Derechos Humanos por parte de Cuba.

Saludamos la incorporación de Cuba a este foro de la familia continental, en la esperanza de que su ingreso contribuya al fortalecimiento de los valores y principios del sistema interamericano.

Aunque con menos conflictividad de lo que se había pensado, la temática política desplazó el tema de fondo de la cumbre, así como las contribuciones técnicas de los diferentes foros efectuados antes de la reunión de los Jefes de Estado.

Lamentamos el discurso de confrontación que caracterizó la intervención del Presidente Maduro, que se convirtió en la única nota discordante de un evento cuyos protagonistas centrales –Cuba y Estado Unidos- se condujeron con firmeza pero ajustados a los principios de la convivencia civilizada entre naciones.

El gobierno de Venezuela pregona que ha sido uno de los grandes ganadores de la Cumbre, cuando en realidad ocurrió todo lo contrario. En efecto, no se pudo acordar un texto de declaración final por la posición intransigente de Venezuela, que insistía en introducir cuestionamientos al gobierno de los Estados Unidos, los cuales no fueron aceptados por varios gobiernos.

La cautelosa actuación de los países del Caribe y Centroamérica respecto al tema venezolano, confirmó el poco respaldó con el que cuenta la posición oficial del gobierno venezolano, que solo recibió el respaldo de los países de la ALBA y de Argentina.

Una vez más, los perdedores de la Cumbre son los países que se han estancado en el discurso del pasado y en la repetición permanente de una anacrónica arenga contra los Estados Unidos, reiterando la tesis de un enemigo externo, a los fines de perpetuarse en el poder.

Un hecho alentador fue la declaración suscrita por un importante número de ex Jefes de Estado iberoamericanos sobre la situación venezolana, en la cual se hace un análisis integral y exhaustivo de la crisis que enfrenta Venezuela, producto de la autoritaria política del gobierno de Nicolás Maduro.

El Grupo Ávila, y seguramente todos los venezolanos amantes de la democracia y sus libertades, agradecen la Declaración de Panamá en la que más de una treintena de ex jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica, a la que se siguen sumando otros ex mandatarios, que con valentía expresaron su preocupación por el deterioro de la situación interna de Venezuela y la conducta anti democrática del régimen.

Caracas, 15 de abril de 2015